FUNDAMENTO TEÓRICO


ROLES DEL DOCENTE




Rol del Docente como Investigador



     Tomando en cuenta que el proceso investigativo se ha utilizado con mayor ímpetu en las últimas décadas, es necesario comprender la importancia que presenta sobre todo en el quehacer educativo.


     Wikipedia.org (enciclopedia en línea) define la Investigación como una acción humana, dirigida al logro de nuevos conocimientos, que sirven para solucionar problemas e interrogantes de carácter científico, al igual que de guía para el enriquecimiento del saber, la instrucción y el discernimiento. Es en este momento donde el docente debe apropiarse de la actividad investigadora, pues, para ejercer una buena labor, que lleve a sus alumnos hacia el logro de un aprendizaje significativo, tiene la obligación y la responsabilidad de dominar técnicas, estrategias, destrezas, innovando constantemente su nivel de conocimiento, al ritmo de la evolución que se está viviendo.


     Es necesario mencionar de acuerdo con la revista jardinera (2008), que la función investigadora surge de la iniciativa del docente, para crear procesos de análisis, poder identificar, entender, comprender y explicar la acción educativa, en donde el docente actúa como teórico crítico, creador de sus teorías, comprobando su validez y aplicación en la práctica.







Impacto en la Educación del Siglo XXI


     La era actual del conocimiento requiere el manejo de herramientas específicas que permitan la acción en las instituciones educativas. En este sentido la actividad de conocer, no es sólo un proceso intelectual, va más allá, es un proceso interactivo. Todo docente es un investigador por excelencia, por ello siempre es parte de una acción, es parte de una realidad, es parte de una vivencia, en conclusión marca los pasos del desarrollo social de todos los seres humanos que acuden a las aulas, para que les impartan aprendizaje y con los cuales vive nuevas experiencias y trasmite las propias. Sin embargo, la labor docente en los últimos tiempos ha venido perdiendo consistencia dentro y fuera de las aulas, en gran medida debido a que un gran porcentaje de los docentes, desarrollan una práctica pedagógica aplicando teorías y metodologías escritas por otros, las cuales no necesariamente son aplicables a la realidad de sus aulas.

    Cada salón de clases tiene su particularidad, de la misma manera los estudiantes, la escuela y la comunidad en la cual se encuentra inmersa. Y es, a estas particularidades, que el docente debe adaptarse, procurando transformar aquellas situaciones propias del ámbito educativo, que de alguna manera afecten el proceso de enseñanza aprendizaje y por ende la labor educativa. Es entonces donde el rol del docente-investigador, toma un gran importancia, pues la mejor vía que tiene el maestro para conocer, indagar, diagnosticar y resolver distintas problemáticas educativas, es mediante el proceso de investigación.


     Vielle, J. (1989) sostiene que la investigación es todo proceso de búsqueda sistemática de algo nuevo, con el propósito de dar solución a diferentes problemáticas. Tomando en cuéntalo anterior, la investigación permite al docente aproximarse a distintas realidades de su ámbito educativo, pero de una manera sistemática, mediante la cual puede diagnosticar y analizar las características de un problema o situación determinada, con el fin de darle solución o generar cambios, lo que sin duda permitirá mejorar la calidad de la práctica docente. 







     El maestro investigador, debe enfocarse en las necesidades, intereses e iniciativas de sus estudiantes, pues de estos aspectos surgen por lo general, datos relevantes que pudieran convertirse en objeto de estudio. Es en estos momentos que los docentes debemos ser impulsadores de la investigación educativa, pues esto nos permitirá romper paradigmas que nos encasillan en el solo uso de formulas, por el contrario nuestra práctica debe enfocarse fundamentalmente, en crear e innovar para así resolver transformar. Debemos asumir el compromiso de aprender cómo se investiga e investigar cómo se aprende; y transformar nuestras aulas en centros de investigación.



Rol del Docente como Orientador 




     El docente, hoy en día no debe considerarse solamente un transmisor de conocimientos, donde el alumno es el receptor que reproduce lo aprendido. Por el contrario, el docente actual también es un orientador, como muchas otras de las funciones que debe cumplir como profesional de la enseñanza. En el transcurso de los últimos años, se han manifestado cambios en el proceso educativo y en el desempeño que cumple el docente tanto dentro de la institución educativa como en la sociedad, ya que en el pasado se presentaba un maestro tradicionalista que era considerado como el único portador de conocimientos y al alumno simplemente como receptor de los mismos, mostrándose a la educación desde un enfoque rígido y repetitivo, en la cual sus principales actores, los alumnos, reproducían los conocimientos transmitidos.



     Esta visión del rol del docente ha sido trasformada, ya que las perspectivas actuales son diferentes, ya que hoy en día se fomenta y promueve una educación activa y participativa, donde las necesidades particulares de los alumnos se toman en cuenta, y donde el docente sirve como facilitador, guía y acompañante del estudiante durante su proceso de aprendizaje, como también cumple su rol de formador no sólo del desarrollo intelectual de los alumnos, sino también de garantizar la protección, el cuidado y el aprendizaje de los valores que contribuirán con los vínculos para una sana convivencia en la sociedad actual. De este mismo modo, el docente debe estar al tanto de temas actuales y enseñarlos, para que los alumnos tengan conocimiento de los mismos como también de lo relacionado a las normas legales que garanticen sus derechos, por lo cual dentro del aula se deben exponerse contenidos relacionados con los derechos humanos, la salud, la educación sexual, los valores, la educación ambiental, la prevención de desastres, entre otros. (Echeverría. 1997, 29). 



     El docente cumple un rol orientador ineludible en el aula, puesto que en primera instancia la responsabilidad de orientar a los niños recae sobre el docente. Más allá de esto, corresponde al docente requerir los servicios de un especialista o del gabinete psicopedagógico -en el caso de existir en la escuela- para que lo ayude a diagnosticar y a planear métodos apropiados para el aprendizaje de los niños que presenten dificultades .Sin lugar a dudas el éxito del docente como guía en el aula, depende de su capacidad para establecer una relación constructiva con cada niño, una relación de confianza y respeto mutuo. Para ello, el docente, como todo ser humano, deberá dominar sus propias preferencias y antipatías, así como comprender las motivaciones emocionales de los niños para lograr una orientación eficaz hacia sus alumnos.



     Llamar a al maestro “orientador” implica ampliar la comprensión y concepción del rol del docente, que ahora queda involucrado en todas las aristas del proceso de enseñanza aprendizaje. Por ello la capacitación del profesorado referente a los intereses, al desarrollo emocional y a la capacidad para el aprendizaje; es un buen acierto, sin descartar por supuesto que la intuición del maestro juega un papel fundamental. Prueba de ello es nuestra propia experiencia educativa de niños alumnos, pues seguramente recuerdas a aquella maestra con la que todos aprendían y que hasta el día de hoy nos resulta inolvidable. Seguramente se trataba de un docente orientador.









Rol del Docente como Mediador o Facilitador






     El papel del educador en la Educación Preescolar o Inicial consiste en lograr que el niño y la niña aprendan y logren su desarrollo integral. Por ello, facilita la realización de actividades y medias experiencias significativas, vinculadas con las necesidades, intereses y potencialidades de los mismos. 


     Un concepto fundamental que debe manejar el maestro en su rol de mediador y facilitador es el de la zona de desarrollo próximo. Se refiere a: "la distancia entre el nivel real de desarrollo determinado por la capacidad de resolver problemas de forma independiente y el nivel de desarrollo potencial determinado por la resolución de problemas con la colaboración de un compañero más capaz o con la guía de un adulto" (Vigotski, 1.967). 

Se relaciona con el papel de mediación que realiza el maestro para llevar al niño y la niña a su nivel de desarrollo potencial, cuando no es capaz de llegar por sí mismo. La característica más importante de un maestro que trabaja con un currículo cognitivo es su rol de facilitador y mediador. Esto quiere decir que el maestro: 

  • Sirve como una especie de catalizador produciendo una relación cognitiva importante entre los niños y sus experiencias. 
  • Ayuda a los niños a entender el significado generalizado de sus experiencias, de nuevos aprendizajes y relaciones. 



La finalidad de la mediación con el niño es: 

  1. Extraer de cada experiencia que los niños tengan el aprendizaje máximo de principios generalizadores.
  2.  Aplicar estrategias sobre cómo percibir el mundo. 
  3. Profundizar en el pensamiento sistemático, claro y efectivo de aprender y resolver problemas. 

El maestro como facilitador cumple con las siguientes funciones de manera efectiva para el aprendizaje: 


  • El profesor, preferentemente, estructura el material, el medio o la situación de enseñanza, de modo que la interacción entre el estudiante y este ambiente organizado defina el camino a seguir o el objetivo a alcanzar. 
  • Organiza un ambiente rico en estímulos donde se "dan" las estructuras que quiere enseñar. 
  • Propone metas claras, apoya al estudiante en su elección. Desarrolla criterios para determinar si se llegó o no a la meta deseada. Luego de aceptadas, apoya el proceso de aprendizaje. 
  • En la función de apoyo mantiene una posición permisiva y atenta. 
  • Responde siempre a los aspectos positivos de la conducta del estudiante y construye a partir de ellos. 
  • Interviene sólo si se lo solicitan o si es muy necesario. En ambos casos con acciones más que con palabras. 
  • Acepta el error como un elemento natural e inherente al proceso de investigación. 
  • No se muestra ansioso por llegar a resultados. El aprendizaje es un proceso, a veces lento. 


  • Su actitud y actividad muestra a un adulto interesado en lo que sucede. Curioso frente a los resultados, su actitud muestra que sabe que también él está aprendiendo. 
  • Selecciona actividades que le interesan, demuestra saber que enseñamos lo que sentimos, hacemos o somos rara vez lo que decimos. 
  • Recurre tanto como puede a preguntar. Cada vez que lo hace espera la respuesta. Evita el uso de preguntas vacías, aquellas que no requieren o no aceptan respuestas). 
  • Si pregunta, da tiempo, propone medios, reformula, acepta y construye sobre las respuestas o las respuestas parciales. 
  • Al formular una pregunta no señala a un alumno en particular. (Con esto sólo se logra aumentar la ansiedad del alumno señalado, disminuye su actividad mental, por lo menos la actividad coherente) y crea una actitud de espera en el grupo muy distinta de la actitud de búsqueda que se pretende). 
  • Si participa en un trabajo grupal, adopta el tono y la actitud de quien construye con el grupo, no imponga su criterio, sugiere y deja actuar. 
  • Si sus argumentos no son aceptados, actúa como reconociendo que no son convincentes para el grupo. No recurre a su autoridad, deja actuar, escucha. Si procede, busca otro ángulo o las fallas de su argumentación. 
  • Usa un lenguaje matemático tan preciso como su auditorio puede aceptar y no exige lo mismo de los estudiantes. Prefiere que ellos usen sus propias palabras. 
  • Apoya a los estudiantes individuales a relacionar el conocimiento nuevo con el ya adquirido. 
  • Estimula la expresión personal de lo aprendido. 


Rol del Docente como Promotor Social




     El docente como promotor social actúa cuando promueve la participación en la institución y la comunidad. Es importante destacar, que dentro del contexto de la realidad social actual, que el docente debe ser un promotor de la participación, lo cual permite argumentar sus acciones a los fines, principios, perfiles y normativas educativas.

     De acuerdo con Ander-Egg (2005) el docente promotor social, es el que interviene en la comunidad para estimular la participación, organización de esfuerzos, a fin de lograr objetivos educacionales e integrar la comunidad a la organización y viceversa, donde juntos conforman un grupo, compartan experiencias, establezcan metas claras y factibles para emprender la búsqueda de estos objetivos planificados 

     El docente en su actuación como profesional, debe desempeñar diferentes roles que destaca el de promotor social, él debe poseer conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y valores que le permitan lograr una efectiva integración escuela-comunidad. Para que el docente pueda desarrollarse adecuadamente debe ser un líder, un guía en el proceso donde los alumnos logran su autorrealización.




    Los docentes, antes que otra cosa, deben ser educadores. Ser maestros, educadores, es algo más complejo e importante que enseñar biología, lectoescritura o electricidad. Es alumbrar personas autónomas, libres y solidarias, dar la mano y ofrecer los propios ojos para que otros puedan mirar la realidad sin miedo. La personalidad del docente, las palabras que hace y no tanto las palabras que dice, son el elemento clave de la relación educativa. Educar es fundamentalmente enseñar a aprender, ayudar a aprender, de tal forma que el educando vaya adquiriendo la capacidad de acceder a un pensamiento cada vez más personal e independiente que le permitirá seguir aprendiendo siempre.




Rol de Gerente Educativo


     El docente, dentro y fuera de una institución educativa es visto como un líder. Es por ello que debe cumplir con una serie de normativas que le den las herramientas necesarias para garantizar la calidad esperada al ejercicio de su profesión. Su capacidad de influenciar, motivar y conducir personas hacia una determinada dirección debe ser bien evidente, donde se manejara con objetividad agilidad para tomar decisiones.

    Además de esto, el docente debe proyectar, desarrollar, implantar y evaluar el sistema con que está trabajando, coordinando con todos los protagonistas de la comunidad educativa y así poder organizar y programar las funciones que cada uno delegara en pro del cumplimiento de las expectativas que se del proceso de enseñanza y aprendizaje, recordando que cada institución educativa, al comenzar un nuevo periodo escolar realiza un proyecto macro que sirve como norte hacia lo que se quiere lograr. Por último, se debe notar que, es fundamental que el docente como gerente dela calidad conozca el proceso educativo; para tener certeza que todo su esfuerzo está dirigido hacia el objetivo correcto, es esencial que conozca el ejercicio de todas las funciones a su cargo y las exigencias que de ellas se desprenden ya que es de esta forma podrá estar en constante evalúo para determinar si el modelo de administración implementado cumple con las exigencias de la realidad presente en la institución.






     Según Deming, (1989); Guédez, (1998), el rol gerente educativo se concibe como el papel del docente al gerenciar el sistema que representa en la escuela que dirige, o la red escolar que coordina, a fin de satisfacer las necesidades de los diferentes actores internos o vinculados a la institución y así contribuir a cubrir la demanda cuantitativa o cualitativa de la educación.      Por lo tanto dicho rol comprende procesos administrativos (planificar, organizar, dirigir y controlar) la labor educativa dentro y fuera del aula de clase. (González 2007). 






















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